El sábado 28 de julio culminó el seminario Retos y perspectivas de la edición en Venezuela, organizado en el marco de la IX Feria del Libro de Caracas, por Monte Ávila Editores Latinoamericana y la Fundación Editorial El perro y la rana.

Para continuar el ciclo de ponencias de los estudiantes del Diplomado de Edición y Promoción de la lectura, que inició el viernes 27/07/18, Héctor González, editor del Fondo Editorial FUNDARTE, presentó el Manual de estilo gráfico y editorial de esta institución, en formato digital, en el que se cubren distintos aspectos a tomar en cuenta en la edición de toda publicación, como la portada, la tipografía y el diseño de las colecciones. De acuerdo a González la consolidación de la imagen de la editorial y sus colecciones es fundamental a la hora de distribuir el libro.

 

 

Por su parte, Deisy Alzolar, licenciada en comunicación social, asesora y redactora de páginas web, habló sobre las publicaciones periódicas como medios para promover la literatura, especialmente las revistas literarias. En su intervención se refirió a la migración de este tipo de publicaciones hacia el formato digital, lo cual las hace mucho más accesibles e interactivas, En este formato destacan Letralia en Venezuela, Malabia en Argentina, Destiempo en México y Ágora en España.

 

 

Seguidamente, Marlyn Camacho se refirió a los nuevos lectores, los millennials y los centennials, describiéndolos como lectores híbridos, críticos, globales, y sociales. Estos nuevos lectores generan contenido en las redes sociales, interactúan, son consumidores de las nuevas tecnologías y se inclinan hacia el mundo digital. Ellos marcan la pauta a seguir y los formatos de publicación, por lo que el mercado editorial está tomando muy en cuenta sus gustos, necesidades y exigencias.

Miguel Antonio Guevara, creador del blog Cuaderno hipertextual, se refirió a los lectores anfibios, los cuales se mueven entre el libro digital y el libro físico. La dimensión hipertextual permite la conexión y el tejido social 2.0. El editor del siglo XXI tiene que ser un curador de contenidos y a la vez dejar del lado el conservadurismo en función de potenciar la producción literaria. “Es necesario producir bienes culturales autosustentables”, afirmó.

 

 

En el bloque de «El libro como objeto material», el restaurador de libros antiguos, Franklin Romero habló de la fragilidad y eternidad del libro, haciendo ver que la conservación y restauración ha hecho posible la perdurabilidad del conocimiento en la historia de la humanidad.

 

 

Seguidamente, la investigadora y ensayista Mirla Alcibíades hizo un recorrido por la historia de la imprenta y la edición en Venezuela. La historiadora comenzó señalando que el primer libro impreso en Venezuela fue el Calendario manual y guía universal de forasteros en Venezuela, escrito por Andrés Bello y publicado en 1810, y la primera revista literaria fue Flor de mayo, publicada en 1844.

La investigadora afirmó que por lo menos hasta los años 60 del siglo XIX no puede hablarse de editores, sino de impresores, y destacó el hecho de cómo la industria del cigarrillo estuvo directamente ligada a la imprenta en nuestro país. “Para enero de 1901 había más de cien empresas de cigarrillos en Venezuela, junto a las cuales era infaltable la imprenta para imprimir el periódico de la empresa”, expresó.

Una de las revistas más famosas, El cojo ilustrado, surge precisamente en una de estas imprentas. “Esa revista lanza un modelo de país, una concepción de Estado nacional, es una publicación de la burguesía industrial, la cual generaba alpargatas, velas, jabones, cigarros, carne seca y huevo, en contraposición de la burguesía comercial que era una burguesía bancaria totalmente desnacionalizada, por lo tanto El cojo ilustrado fue un ejercicio estético e ideológico de la burguesía industrial”, aseguró la historiadora.

También destacó la importancia de Rufino Blanco Fombona como el gran editor del mundo hispano durante el siglo XX, y alabó el trabajo editorial de la Academia de la Historia. Culminó diciendo que si hay un continente que demanda compromiso intelectual es América, ya que es el único lugar del planeta donde por agresión y violencia confluyeron tres razas diferentes. “Tenemos que pensar qué historia queremos rescatar; la que nos dignifica o la que nos aplasta” expresó.

 

 

La última intervención estuvo a cargo de Edgar Roa, de la Distribuidora Nacional de la Cultura, quien mostró su preocupación ante el hecho de que el mercado editorial venezolano esté rezagado respecto a la comercialización del libro digital siendo este formato una excelente oportunidad para promover a los autores venezolanos en el exterior, ya que el transporte de libros físicos fuera de nuestras fronteras presenta múltiples dificultades.

Para finalizar, Elis Labrador, Coordinador de Formación de El perro y la rana, invitó a realizar este tipo de encuentros con mayor frecuencia, ya que representan una valiosa oportunidad para evaluar y actualizarse respecto a la evolución del sector editorial.

 

Prensa Maelca