El jueves 26 de julio, como parte de las actividades Monte Ávila Editores Latinoamericana en la IX Feria del Libro de Caracas, se realizó el foro Perspectivas y desafíos de la edición desde el sector público, en la sala Hugo Chávez.

 

Los panelistas invitados fueron Gabriel González, presidente de Monte Ávila Editores, Carlos Ortiz, docente de la Universidad Central de Venezuela y Raúl Cazal, del Centro Nacional del Libro.

Para Gabriel González se trata de cómo enfocar la perspectiva editorial en el momento histórico que estamos viviendo, teniendo en cuenta que los tiempos difíciles son recen oportunidades, lo cual se refleja actualmente en la aparición de muchas editoriales alternativas sin que hayan desaparecido las grandes empresas.

 

 

De acuerdo al presidente de Monte Ávila Editores «cualquier momento editorial tiene un sentido estratégico», a lo cual agregó que en tiempos de crisis el libro es una víctima.

En representación del Centro Nacional del Libro estuvo Raúl Cazal, pionero de la edición por demanda en Venezuela, quien alegó que el Estado se ha visto en la necesidad de dar un vuelco a la visión del mercado, la cual pareciera tener mucha variedad, pero en realidad no es así; a lo cual añadió que en la Revolución Bolivariana se ha usado el libro como herramienta de liberación. ¿Qué lectores tenemos? ¿Qué tipos de ciudadanos queremos tener? Para Cazal las políticas editoriales deberían partir de las respuestas a estas dos preguntas.

 

 

En opinión de Carlos Ortiz, editor con más de veinte años de experiencia y docente fundador del Diplomado de Edición CAVELIBRO-UCV, hay que comenzar por plantearse cuáles son los problemas reales del sector editorial desde lo público, a primera vista pareciera ser el papel, porque este, simbólicamente, no deja de tener un sentido orgánico como aquello que le da cuerpo al libro, sin embargo para Ortiz el elemento clave es la lectura, ya que el reto más importante es que la gente lea. «La materia prima de la edición es la lectura, no el papel», agregó.

 

 

Refiriéndose a las perspectivas, añadió que las mismas deben ser construidas, para lo cual necesitamos ámbitos en los cuales estructurar procesos y trazar proyectos. El reto es lograr que los libros lleguen a la gente, y esto no tiene que ser necesariamente en formato impreso.

 

Prensa Maelca