El viernes 27 de julio, en la sala Jacinto Convit del Museo de Ciencias de Caracas, inició el seminario Retos y perspectivas de la edición en Venezuela, organizado por Monte Ávila Editores Latinoamericana y la Fundación Editorial El perro y la rana, como parte de las actividades de la IX Feria del Libro de Caracas, y la celebración de los cincuenta años de Monte Ávila Editores.

 

Las palabras de apertura estuvieron a cargo de Katherine Castrillo, presidenta de la Fundación Editorial El perro y la rana, quien recordó que esta fundación fue concebida con la idea de realizar publicaciones masivas, para poder fortalecer la publicación de autores que no tenían un espacio donde dar a conocer su obra, a lo cual agregó que «las grandes editoriales terminan siendo una especie de imperio con líneas definidas de publicación que se van comiendo a las más pequeñas. Dan una imagen de diversidad que en realidad no tienen, lo que no se ajuste a las líneas de interés de etas grandes casas editoriales termina quedando al margen».

También añadió que El perro y la rana ha sido un gran espacio de formación donde se fue perfeccionando la ruta del libro y se fueron afinando detalles, puede decirse que se trata de una editorial escuela, así nació la idea del Diplomado de edición y promoción de la lectura, pues el mismo surge como consecuencia de compartir ese proceso de formación interno y hacerlo asequible para todo el mundo.

En aras de responder hacia dónde va la edición en Venezuela, Katherine Castillo comentó que los procesos editoriales, como la vida misma, son perfectibles, por lo cual en El perro y la rana ha venido cambiando los modos de “ser” editorial, esto responde a la necesidad de adaptarse a las demandas del país. «Mientras más podamos ir adaptando nuestros procesos de edición a la realidad, tendremos mayor éxito».

Actualmente El perro y la rana apuesta por la edición en formato digital, a lo cual se suma la impresión de textos desplegables que sirven para promocionar las publicaciones digitales. Estas impresiones van acompañadas de códigos QR, el cual permite tener a la mano la información sobre el libro. Esta editorial cuenta en su haber con unas cuatrocientas publicaciones digitales.

 

 

A continuación Gabriel González, presidente de Monte Ávila Editores Latinoamericana, ofreció una retrospectiva histórica sobre los antecedentes del mundo editorial en nuestro país, recordando que el libro producido en Venezuela, si bien tiene antecedentes en la Colonia, nace propiamente con la imprenta que trae Miranda a bordo del Leander.

Uno de los antecedentes más importantes es la Gazeta de Caracas, primer periódico impreso que comenzó a circular en octubre de 1808, cuyo redactor fue Andrés Bello.

Gabriel González destacó que en este 2018, además de celebrar los 50 años de Monte Ávila Editores, también celebramos el bicentenario de la aparición del Correo del Orinoco. Para el presidente de Monte Ávila, durante el siglo XIX, la figura del editor es una figura política, debido a la situación y necesidades del país. «La política era nuestra literatura. No fue imposible soñar en medio de la guerra y las precariedades».

En lo que respecta al siglo XX existieron muchos casos en los cuales los mismos escritores derivaron en editores, no solo de periódicos, sino de libros. En 1940 aparece la Biblioteca Popular del Ministerio de Educación, la cual trascenderá los cien títulos, esos libros fueron reseñados en la Revista Nacional de Cultura, la cual privilegió lo escrito en Venezuela.

Respecto al nacimiento de Monte Ávila Editores relató que el presupuesto para su creación surgió de una partida de un millón de dólares para el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, el cual ya se había otorgado en 1967 y por error se aprobó una nueva partida en 1968, pero el Premio era bianual, por lo cual el presidente del Inciba, Simón Alberto Consalvi, decidió destinarlo para la creación de una editorial, y es así como surge Monte Ávila Editores. «Comienza así esta gesta extraordinaria que tuvo como propósito vincular a nuestros escritores con otros creadores de América y el mundo». Para finalizar acotó que tanto el pueblo y sus intelectuales expresan en su obra editorial el sentido original que nos ha movido siempre: la necesidad de una revolución política y cultural que nos lleve hacia un destino mejor.

A continuación dieron inicio las intervenciones de los participantes de la segunda cohorte del Diplomado de edición y promoción para a lectura organizado por la Fundación Editorial El perro y la rana.

El bloque de literatura infantil contó con la presencia del diseñador gráfico, fotógrafo e ilustrador, Luis Cardozo, quien compartió con el público la génesis ilustrativa del libro Retrato de un niño con lechina (Monte Ávila Editores, 2017), proceso que duró nueve meses y en el cual hubo más de diecisiete propuestas de portada. A continuación Fanny Cianci, licenciada en Letras y docente del Colegio Universitario de Caracas, presentó el proyecto Calle ¡No te calles!, el cual busca acercar la crónica al público infantil, con el fin de fomentar la memoria, crear un sentido de pertenencia con la comunidad, dignificar los oficios de personajes anónimos y mostrar un mundo de creatividad con valores.

 

 

En las intervenciones relacionadas con el eje de edición y música, Odalis Vargas, del Fondo Editorial de Humanidades y Educación (UCV), presentó la nueva colección «Partituras y textos musicales de América Latina», colección que se edita en formato digital con opción a imprimir a través de convenios de coedición. Esta colección viene a llenar un vacío existente en un área donde la mayoría de los trabajos permanecen inéditos.

Por su parte, Luis Ernesto Gómez, magister en Música por la Universidad Simón Bolívar, docente y Coordinador de la Maestría en Música en esa misma casa de estudios, presentó «Reflexiones y propuestas sobre la edición de partituras en Venezuela», haciendo hincapié en la importancia de un trabajo editorial de alta calidad en el sector de la música, acotó que el editor musical intermedia entre el creador y los intérpretes. Hizo referencia a la edición crítica como una línea de investigación en las carreras de música (pregrado y postgrado) de la UCV y la USB, y señaló que este tipo de ediciones dan credibilidad a la fuente.

Luis Ernesto Gómez sostiene que «una partitura bien editada puede influir en que el músico toque con mejor ánimo», esto también repercutiría en que la música venezolana académica se pudiera interpretar con mayor frecuencia, ya que hay un gran vacío de partituras para orquestas sinfónicas. Hace falta una editorial que haga enlace con las personas que realizan el trabajo de edición crítica. Para Gómez los desafíos del editor musical consisten en potenciar la preservación de la memoria, fortalecer la creación de identidad desde la libre estética y exportar cultura propia. Finalizó su intervención diciendo que con un mayor apoyo editorial se expandiría el disfrute de la música para todos.

El cierre de este bloque de ponencias dedicadas a la edición y la música, estuvo a cargo de Florencia Grillet, docente con especialización en pedagogía musical, cantante y titiritera, quien afirmó que para ella música y literatura van de la mano, ya que ambas potencian procesos creativos y fortalecen el acercamiento a la lectura. Como ejemplo de esta simbiosis presentó el proyecto Miga y Da Capo, cantantes de jazz, en el cual se conjugan la imagen, la ilustración y la música, siendo esta historia la primera de varios géneros musicales, al que seguiría Miga y Da Capo, cantantes de ópera.

 

 

 

“Se le ha dado más peso a la palabra escrita que a la imagen” así lo afirma el fotógrafo, docente, investigador, laboratorista y editor Rodrígo Benavidez, quien dio inició el debate de la imagen y la edición en horas de la tarde con la presentación de “Fotografía en literaturas. La imagen dialogante” donde relataba que las publicaciones editoriales venezolanas carecen de materiales gráficos que estimulen la lectura visual, así mismo hizo un llamado a las autoridades para transformar e impulsar contenidos que enaltezcan las disciplinas de la visualidad. “El formato libro implica fragmentar la visualización de las imágenes en él publicadas, debido a la consecución de lectura página tras página, a diferencia de la forma como se percibe un conjunto desplegado de fotografías en las paredes de un espacio expositivo, que ofrece una continuidad narrativa más amplia”, aseveró.

Tiempo después Nelson Pérez y Mariutsy Rojas, estudiantes de Letras de la UCV dieron a conocer su propuesta llamada “MOREL: Markup de Obras para un Repositorio Electrónico Latinoamericanista” en el bloque del catálogo editorial, la misma tiene como visión ser un proyecto autosustentable y sus creadores esperan que esta idea se convierta en el repositorio más grande de Venezuela y expandirse a lo largo de Latinoamerica; MOREL pretende ser un sitio web en donde estén las obras de la tradición venezolana y que puedan ser descargadas de forma gratuita, con la finalidad de acercar y conectar al lector con las obras del país.

 

 

Por otra parte “Libros para adolescentes que leen en el Metro” es un proyecto editorial del Licenciado en Letras, tesista de la maestría en Literatura Latinoamericana de la USB Wladimir Romero, donde se propone impulsar la lectura entre los adolescentes a través de ediciones literarias especialmente diseñadas para este grupo etario, con especial atención a los sectores populares, ofreciendo libros con un atractivo diseño y asequibles. “La misión es captar a nuevos lectores. El mayor reto, hacerlo viable económicamente. El sueño, encontrarme un día en el Metro a un chamo con uno de esos libritos, disfrutando un buen momento a pesar de la dura y cruda realidad”, destacó Wladimir Romero.

En torno al oficio del editor se presentó “Los editores: (a) la sombra del autor” por María López” y Wilfredo Cabrera editores de Monte Ávila. Fue una ponencia dedicada al roll que desempañan y a lo que se exponen los trabajadores editoriales en el proceso de la creación del libro, además de desentrañar la relación tan peculiar del editor con el autor.

“Qué difícil es esta profesión constantemente expuesta a los ataques del público lector y siempre a la sombra del autor”. Wilfredo Cabrera.

Kenderzon Jesús, Licenciado en Educación y coordinador de talleres de la Fundación Editorial El perro y la rana, contribuyó en este Seminario con la presentación de su trabajo de grado “Devenir pedagógico: de una escritura propia a la voz del otro”, donde explicó como la palabra implica la lectura no sólo el de las letras sino también el de las imágenes, “la palabra es la lectura del mundo”, confirmó.

Una ponencia cargada de reflexión, análisis y critica se abrió paso, “¿Para quiénes se publica? Algunas reflexiones como lector” del editor y corrector Tony Romero González, donde ofreció un análisis del papel que tienen las empresas e industrias y como estas responden a políticas editoriales; los trabajadores editoriales se enfrentan a una realidad donde las posibilidades que tiene el ciudadano común para acceder a los libros y a la lectura son casi inexistentes por los altos gastos que esto implica, en consecuencia es un espacio dominado por los sectores elitescos y no populares, Romero hace un llamado para “trabajar con más ahínco” con la finalidad de hacer entonces de la lectura un hecho agradable y accesible para todos los que quieran sumergirse entre las páginas.

 

 

El estudiante de antropología Javier Véliz cerró las participaciones del día viernes en el bloque de discusión en torno al oficio del editor con su investigación “La diversidad sexual en el mundo editorial en Venezuela”, una propuesta editorial que tiene por objetivo visibilizar a la comunidad LGBT que ha sido silenciada por el mundo y en consecuencia no hay suficiente formación sobre la libertad de género. Véliz recalcaba que si se logrará consolidar un proyecto editorial en el país enfocado en la diversidad sexual se estaría hablando de cincuenta años de retraso ¿Cómo vamos hacer para avanzar medio siglo? Aquí la importancia de este seminario, reseñó.

“No puedo haber una editorial sexo diversa ajena al feminismo”. Javier Véliz.

Por su parte Elis Labrador coordinador de Talleres Editoriales del Perro y la rana dio a conocer que el seminario “Retos y perspectivas de la edición en Venezuela” además de debatir sobre el actual panorama editorial en el país también pretende ser el primer paso para crear un congreso de editores.

 

 

 

Prensa Maelca / El perro y la rana